GOLF

Seis propuestas de vacaciones para mejorar tu «swing»

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Cada vez son más los establecimientos hoteleros que completan su oferta de servicios con un campo de golf. Ya sea en una zona de costa o en un destino de interés histórico o urbano, vacaciones y golf maridan cada vez mejor.

Si la posibilidad de disfrutar de un campo de golf en un marco tan especial como es Oporto no fuera suficiente, The Yeatman Oporto ha lanzado un paquete turístico que combina este deporte con los mejores vinos portugueses.

Alojamiento en una habitación con terraza, desayuno buffet, libre acceso a las piscinas y al gimnasio y, por supuesto, entrada para el Club de Golf Estela situado a media hora en coche del hotel, son algunos de los atractivos de este programa.

Los alicientes vinícolas llegan en forma de tratamientos de belleza y relax en los que se emplean productos derivados de la uva, muy adecuados dado su efecto antioxidante en la piel.

En Oporto, la oferta de campos de golf se puede complementar con catas de los mejores vinos de la zona

Otro de los vínculos que ofrece este hotel para aunar la afición al golf y el placer por los buenos vinos es a través de la cocina de Ricardo Costa, galardonado con una estrella Michelín y jefe del restaurante The Yeatman Oporto.

Sin moverse de Oporto, a tan sólo una hora de la ciudad, se encuentra el Vidago Palace Hotel, un palacete inaugurado en 1910, que mantiene su encanto clásico con un interior completamente renovado.

Uno de sus encantos más peculiares es su campo de golf propio con 18 hoyos, par 72. Para mantener un ambiente de exclusividad, el campo cuenta con un código de vestimenta que prohíbe los vaqueros y recomienda llevar camisas o camisetas con manga y cuello.

Golf entre castillos

En un marco único como son los castillos del Loira y a tan sólo 80 kilómetros de París se puede disfrutar del Chateau Augerville, un cuatro estrellas con más de 400 años de historia que demuestra que el lujo no está reñido con el confort.

Sus jardines de más de 110 hectáreas fueron transformados en 1995 en un campo de golf de 18 hoyos. Los iniciados en este deporte podrán disfrutar del campo a sus anchas, pero, aquellos que deseen aprender las bases del golf pueden enrolarse en alguno de los cursos para principiantes que ofrece el hotel.

Sin salir de España

Sin alejarse mucho es posible disfrutar de unas vacaciones con el golf como protagonista. En plena Rioja Alavesa es posible disfrutar de la estancia en el Hotel Palacio de Samaniego (palacete del siglo XVII), al tiempo que se planea una escapada para disfrutar del golf.

El hotel cuenta con un acuerdo con el complejo Izki Golf, que permite a los huéspedes del establecimiento practicar su swing a precios rebajados. El campo, diseñado por Severiano Ballesteros, se encuentra enmarcado por el Parque Natural de Izki.

El entorno es importante, de ahí la particularidad del complejo Izki Golf, rodeado de hayas y acebos

La mezcla de orografía alavesa y clima cantábrico dan como resultado el campo de golf de Urturi: 18 hoyos rodeados de hayas y acebos. Completa las opciones de Izki Golf un segundo campo en el término de Lagrán, nueve hoyos que sorprenden por la variedad de su diseño.

El acuerdo con Izki Golf incluye además descuentos para que tanto adultos como niños disfruten de los cursos de iniciación a este saludable deporte.

Y relax

Para descansar de las propias vacaciones, a veces apetece contar con algún servicio de relax sin salir del hotel. Es la propuesta del Hotel Guadalmina en Marbella.

El hotel no se conforma con ofrecer paquetes que incluyen alojamiento y un greenfee gratuito en el campo de Golf Guadalmina, sino que completa esta opción con masajes especialmente pensados para los aficionados a este deporte en plena playa de Marbella.

También especialmente diseñados para golfistas son los tratamiengos de masaje del Hotel Hesperia Lanzarote. El Master Golf Massage, está indicado para relajar los músculos que más trabajan cuando el golfista realiza el movimiento de swing. La novedad no acaba aquí. Para realizar el masaje se emplean pelotas de golf a diferentes temperaturas así como palos de golf como ayuda para que el usuario vuelva al green con las pilas cargadas.

Perfil de los aficionados al golf

Hombres, con unos 50 años, que pasan en España más de una semana, tienen un alto poder adquisitivo y no vienen sólo en verano: ése es el perfil del turista extranjero que visita nuestro país para jugar al golf y al que se disputan campos, hoteles, restaurantes y tiendas.

Y hay donde repartir, porque en los últimos años España viene recibiendo entre 900.000 y un millón de jugadores de golf extranjeros, una cifra que ha conseguido mantenerse pese a la rivalidad de países como Portugal o Turquía.

Casi un millón de turistas extranjeros llegan cada año a España a disfrutar de los campos de golf nacionales

Según el presidente de la Real Federación Española de Golf, Gonzaga Escauriza, el turista de golf tiene dos grandes ventajas para el destino: «Gasta más que el de playa y es complementario a éste, ya que si el turista de playa viene de junio a septiembre, el de golf lo hace de octubre a diciembre y de febrero a mayo».

Sus gastos medios diarios oscilan entre 160 y 200 euros y la mayoría se aloja en hoteles y apartamentos y, en un porcentaje menor, en segundas residencias.

Por mercados emisores, apunta Escauriza, «los turistas de golf son mayoritariamente británicos, concentrados en la Costa del Sol; alemanes, en Palma de Mallorca, y nórdicos, que se reparten por todo el país».

Más campos de golf

Si en 1975 había en España 50 campos de golf y 100 en 1990; en 2010 nuestro país contaba con 350 campos de entre 9 y 18 hoyos, aunque incluyendo instalaciones menores la cifra ascendería a 410.

Andalucía es la pionera en ofrecer opciones para practicar este deporte, con campos como Valderrama, inaugurado en 1985 y con una facturación anual de 7,5 millones de euros. A ella se fueron sumando Baleares, Cataluña, Canarias y la Costa Blanca.