El Museo de las Relaciones Rotas de Zagreb, interesante y único en el mundo. Foto: L-.Aguirre

El Museo de las Relaciones Rotas de Zagreb, interesante y único en el mundo. Foto: L-.Aguirre

Lo que hay que ver

Lo que no debes dejar de ver en Zagreb (y algunas curiosidades)

Publicado por: Lilián Aguirre 18 de diciembre de 2014

La capital de Croacia es una ciudad "manejable", se recorre a pie fácil y relajadamente si nos limitamos al Viejo Zagreb. De este modo, todos sus recursos turísticos nos salen al encuentro en calles y plazas. Lo primero que descubrirá aquí es que, aunque el idioma que escucha le resulta muy ajeno, en esta ciudad se siente tan cómodo como en la suya propia.

Pero hay otras sorpresas en Zagreb. Muchas cosas curiosas e, incluso, algunos inventos importantes que nacieron aquí. Y, aunque efectivamente la ciudad es pequeña y se recorre muy fácilmente, es conveniente puntualizar qué cosas no nos debemos perder, algunas cosas que sólo se ven en Zagreb y ciertas curiosidades de la ciudad.

No podemos dejar de conocer la plaza Josipa Jelacica, el corazón de Zagreb, no sólo el centro del que parten las calles principales, ni el lugar que separa la Ciudad Alta de la Ciudad Baja. Es, además, el eje del latir de la vida de la ciudad. Desde esta plaza, presidida por la estatua ecuestre de Josipa Jelacica, y decorada en estas fechas con luces, un gran árbol y una enorme corona de Adviento que rodea la fuente, se accede rápidamente al Mercado de Dolac.

Los imprescindibles de Zagreb

Es uno de los lugares más animados y coloridos de la ciudad. Desde lejos se observan las sombrillas rojas con las que se protegen los comerciantes de frutas y verduras, llegados de todo el país, que exponen su mercancía en la plaza, al aire libre. En la parte norte se agrupan algunos puestos de artesanía, fundamentalmente mantelerías bordadas a mano.

En un nivel inferior y debajo justo de la plaza, a cubierto, se exhiben las carnes, quesos, embutidos... mientras que el pescado se encuentra en un edificio justo al lado de las verduras, en el mismo nivel.

En el mercado de Dolac también hay puestos de artesanía. Foto: L. Aguirre
En el mercado de Dolac también hay puestos de artesanía. Foto: L. Aguirre 

Continuando en la Ciudad Alta, muy cerca de Dolac, en la plaza Kaptol está la catedral de la Asunción de la Santísima Virgen María. Su primera estructura gótica, del siglo XIII, ha sufrido varias remodelaciones. Su última reconstrución tuvo lugar en el siglo XX, en estilo neogótico. Su tesoro, un conjunto de frescos del siglo XIII, se conserva, cerrado al público, en la sacristía. Pero sí se pueden admirar sus altares barrocos, de mármol, el púlpito y la tumba del cardenal Alojzije Stepinac. Aunque las agujas de sus torres gemelas se consideren iguales, dicen que una está a más altura que la otra.

La Puerta de Piedra, la del este es la única entrada que se conserva de lo que fue la ciudad amurallada, es ahora una pequeña capilla. Según la leyenda, en el incendio de 1731 que destruyó toda la puerta, que era de madera, quedó intacto un cuadro de la Virgen y el Niño. El pueblo lo consideró un milagro y comenzó a ir allí a rezar. Además del cuadro, protegido por una verja, hay algunos bancos en los que los fieles pueden sentarse o arrodillarse para rezar. Siempre hay allí gente orando. Y la mayoría de los transeuntes que pasan por el centro de este espacio, que es un lugar de paso, paran un momento ante la imagen.

Cosas curiosas

Al lado de la Puerta, en la calle Kamenita, se encuentra la farmacia más antigua de Croacia. Data del siglo XIV y la fundó Niccolo Alighieri, nieto de Dante, el autor de la Divina Comedia. Enfrente, una galería-café, un agradable lugar de los que existen muchos en la ciudad.

El lugar que fue la entrada sur de la ciudad está presidido por la Torre de Lortscak, construida a mediados del siglo XIII para proteger dicho acceso. Cuenta la leyenda que, en uno de las aproximaciones que hicieron los turcos a estas tierras que no consiguieron nunca conquistar, habían acampado a pocos kilómetros, en la otra orilla del río y, un cañón situado en esta torre, disparó un proyectil que alcanzó a las provisiones. Los turcos, quizá por considerarlo una señal, abandonaron el lugar. Aún asoma un cañón por una de las ventanas del último piso de la torre.

La iglesia de San Marcos es uno de los edificios más representativos de Zagreb, por su tejado de coloridos mosaicos que dibujan, a la derecha, el escudo de la ciudad y, a la izquierda, el escudo medieval de Croacia, Dalmacia y Eslavonia. El portal gótico, con 15 figuras en hornacinas que fueron esculpidas en el siglo XIV, es impresionante. En la misma plaza, a un lado de la iglesia está el edificio del Parlamento y, enfrente, el del Gobierno. Entre abril y octubre, sábados y domingos a mediodía se produce el cambio de guardia.

El funicular de Zagreb tiene la vía más corta del mundo. Foto: Zeljko Krcadinac. Turismo de Croacia
El funicular de Zagreb tiene la vía más corta del mundo. Foto: Zeljko Krcadinac. Turismo de Croacia 

Entre esos "imprescindibles" de la ciudad ocupan un lugar primordial los museos. Pasear por Zagreb es tropezar, cada pocos metros, con un museo, galería, exposición... ¿Sabía que en Zagreb hay más museos que hoteles? Pues sí, se pueden encontrar alrededor de 60 opciones entre museos, galerías, etc. La mayor parte se encuentran en la Ciudad Baja y, de camino hacia ella, si no lo hemos utilizado al subir, hay que bajar en el funicular, construido en 1888, que tiene la vía más corta del mundo.

Hay varios muy importantes, pero sólo uno que no tenga parangón, el Museo de las Relaciones Rotas, que reúne reliquias que quedan tras una ruptura. Desde un vestido de novia hasta el corcho de una botella, cada artículo con un texto explicativo, el museo recoge mucho más que objetos, expone sentimientos y actitudes del ser humano que quedan reflejadas en esos textos. La idea fue de una pareja que, tras su separación, no quiso tirar alguno de los objetos que simbolizaban algo para ellos. Tras recorrer el mundo en exposición itinerante y recogiendo muestras que los ciudadanos iban aportando, finalmente se estableció en Zagreb.

Y, aunque haya en la ciudad más museos que hoteles, la oferta de alojamiento no es escasa, ni mucho menos. Abundan, sobre todo los hostels y las casas o habitaciones de alquiler. Entre los hoteles, destacar el Dubrovnik, en la plaza central, el Palace, el más antiguo de los hoteles de Zagreb, en la Ciudad Baja, frente a uno de los parques que forman la Herradura Verde. Y, cómo no, el hotel Esplanade, todo un símbolo que se alza frente a la estación del ferrocarril y que fue construído precisamente para alojar a los viajeros del Orient Express.

Sorpresas

Aunque en el Viejo Zagreb no se vean grandes tiendas (solo unos "grandes almacenes" de la época soviética en la calle Ilica, la más comercial del centro de la ciudad). Pero, callejeando por la ciudad, se tropieza con muchas pequeñas tiendas de moda que llaman la atención por sus atractivos y originales diseños. Los complementos en general y la bisutería en concreto destacan igualmente por sus diseños y variedad. En la calle Kamenita, hay una pequeña boutique que tiene unos abrigos bonitos y divertidos. Y en Pavla Radica hay varias, tanto de moda como de bisutería.

Pequeñas tiendas de la ciudad alta sorprenden por su diseño tanto en ropa como en complementos. Foto: L. Aguirre
Pequeñas tiendas de la ciudad alta sorprenden por su diseño tanto en ropa como en complementos. Foto: L. Aguirre 

Claro que, en el capítulo de compras hay algo imprescindible en Zagreb. Una corbata. Porque es una prenda de origen Croata aunque este origen no se conozca mucho. Los soldados croatas llevaban en el cuello un bonito pañuelo y, cuando llegaron a Francia llamados por el rey en el siglo XVII, todos, incluido el monarca, quedaron prendados del adorno. Así, comenzaron muchos a utilizarlo y lo llamaron "croata", de donde deriva la denominación actual. Hay muchos lugares donde encontrarlas, pero el más famoso y el que más variedad tiene es Croata, en el Pasaje Ocktogon, en Ilika.

Hay muchos otros inventos que nacieron en Zagreb, concretamente de la mano del ingeniero Eduars Slavoljub Penkala, que en 1906 logró la patente del bolígrafo ("pen", en inglés, por su apellido Penkala) y que cuenta en su haber con unos 80 inventos.

La corbata, una prenda que nació en Croacia. Foto: L. Aguirre
La corbata, una prenda que nació en Croacia. Foto: L. Aguirre 

Zagreb se puede conocer "a tu aire", paseando, con un plano y una guía (en la plaza central está la oficina de turismo que tiene todo su material en español). Pero, como hay muchos posibles Zagreb que descubrir, se puede optar por una ruta temática. En iCroatiaTravel.com organizan de varios tipos y también por el resto de Croacia. Una opción muy interesante es la ruta gastronómica, que comienza en el mercado de Dolac haciendo la compra de la mano de un cocinero local. Tras recorrer con él el mercado, elegir la mercancía e, incluo, regatear, llega el momento de tomar un café y pasear por las calles por las que los croatas se dejan ver y practican su ritual de "tomar un café".

Después, en el restaurante del cocinero, es la hora de ponerse el delantal y... manos a la obra. Un taller de cocina en el que se elabora el menú que luego se va a degustar maridado con diferentes vinos croatas que tienen, por cierto, un gran nivel.

 

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