El sector del vino español ha reafirmado este martes la vigencia de la curva en forma de "J" para reflejar la relación entre el consumo moderado de vino y marcadores como la mortalidad, según un estudio científico presentado este martes en la feria Barcelona Wine Week (BWW).
Esta curva en "J" indica que los bebedores moderados tienen menor riesgo de mortalidad que los abstemios y también menos que los bebedores excesivos.
Estas conclusiones presentadas este martes en Barcelona han sido extraídas a partir de lo que expusieron más de 30 investigadores internacionales en el congreso "Lifestyle, Diet, Wine and Health" celebrado en octubre en Toledo y organizado por la Fundación para la Investigación del Vino (Fivin) y la Wine Information Council (WIC).
"Hay unos niveles (de consumo de vino) que está demostrado que son cardioprotectores. Estamos hablando de una copa de vino, eso es protector tanto para la mujer como el hombre, eso es lo que dicen los estudios", ha expresado a Efeagro el director gerente de Fivin, Toni Cruces.
El representante de esa fundación ha destacado, no obstante, que cada persona tiene que tener claro cuál es su estilo de vida y su condición de salud y consultar a su médico si para ella, en concreto, el consumo moderado de vino le es beneficioso.
"No recomendamos beber vino por salud. Nuestro mensaje no es 'oiga, usted si quiere tener un buen corazón, un corazón sano, beba una copa de vino al día'. Estamos diciendo que, según sus circunstancias, si toma una copa de vino no le va a afectar a la salud", ha expresado Cruces.
Según ha destacado Fivin en un comunicado, las conclusiones de los científicos que participaron en el congreso "Lifestyle, Diet, Wine and Health" han avalado como saludable un patrón dietético y social que incluya un consumo moderado de vino, siempre con las comidas.
"Estas conclusiones remarcan la importancia de los diferentes patrones de alimentación, la sinergia de diferentes alimentos (incluido el consumo moderado de vino) y el papel de los polifenoles, como uno de los nutrientes principales de la dieta mediterránea. Todos estos aspectos afectan a la calidad de vida y a la longevidad", ha subrayado Fivin.
Esta evidencia ya había sido reportada en varios meta-análisis en los últimos 20 años y ha sido confirmada en estudios más recientes, como es el último del Global Burden of Diseases (GBD), el organismo consultivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha abundado Fivin.
La fundación ha destacado que este informe del GBD rectifica un estudio previo de la OMS, de enero de 2023, que arrojaba que no había un consumo seguro de alcohol a partir de la primera gota.
"El último estudio (de la GBD) rectifica en parte el anterior (de la OMS) y reporta que el riesgo del consumo de alcohol equivalente a no beber es casi cero en los jóvenes, pero muestra una curva en "J" en los mayores de 40 años", ha expresado Fivin.

Sobre ese primer informe de la OMS que señalaba que ningún nivel de consumo de alcohol es seguro para la salud, Cruces ha comentado que el comité científico de Fivin lo analizó y concluyó que dejó mucho que desear porque no diferenciaba entre los distintos tipos de bebidas alcohólicas y momentos de consumo.
"Si al final metemos todos esos consumos en una bolsa y de ahí sacamos la media, pues evidentemente el vino sale perjudicado", ha indicado Cruces.
La presentación de estas conclusiones en BWW ha estado a cargo del presidente del comité científico de Fivin, Josep Masip.
Además, han participado el presidente de BWW, Javier Pages; el presidente de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), Fernando Ezquerro; el director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luis Benítez; y el secretario de Alimentación del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, Carmel Mòdol.






