La fábrica de neumáticos Michelin en Valladolid pone sus focos de futuro, a punto de cumplir 50 años, en ser la primera con cero emisiones de CO2 en 2024, mejorar la rentabilidad y reducir el esfuerzo físico de sus empleados -gracias a las nuevas tecnologías- y en elevar su capacidad de producción.
La firma francesa, con sede en Clermont-Ferrand (Francia), tiene en la capital castellanoleonesa su segundo mayor centro productivo en volumen del mundo (tras Michelin EE.UU) y prevé para 2022 una producción de 92.000 cubiertas de uso agrícola y 26.000 toneladas de producto.
En un contexto marcado por los efectos de la pandemia en la economía y la logística mundial, y de la guerra de Ucrania en todos los sectores, Valladolid suma a la fabricación de neumáticos agrícolas para tractor, cosechadoras y remolque los destinados a turismo de gama media-alta y de invierno.
Según fuentes de la compañía, de los más de 1.600 empleados de la fábrica 385 -con una media de 40 años y 11 años de experiencia en la empresa- se encargan de la producción de cubiertas principalmente para tractores de alta potencia y cosechadoras, seguidas de las destinadas de grandes remolques, maquinaria agroindustrial y tractores específicos.

Las mismas fuentes han precisado que el 98 % de dicho volumen se destina en un 61 % al mercado europeo, un 31 % a América del Norte y el resto para Asia y América del Sur.
En su haber, la fábrica de Valladolid ya ha conseguido el uso de energía eléctrica 100 % limpia y vehículos autónomos en sus instalaciones, el reciclado de residuos y el desarrollo de sistemas de tele-inflado desde la cabina del tractor.
Se trata de un método que permite variar la presión del neumático y con ello mejorar la rentabilidad y disminuir la compactación de suelo, es decir, reduce la huella de la maquinaria, la formación de surcos o el daño al cultivo.
De acuerdo a sus datos, poder adaptar la presión desde la cabina a las circunstancias de la labor agraria puede llegar a elevar un 4 % la productividad y a recortar un 10 % el uso de carburante y un 33 % la presión sobre el suelo.
De cara al futuro, fuentes de la compañía han apuntado a cuestiones vinculadas a la digitalización y el uso de Big Data en todos los procesos (preparación, ensamblado, cocción, verificación y almacenamiento), que repercute tanto en la rentabilidad y en el mantenimiento de la maquinaria como en la gestión de stocks, ya que los neumáticos caducan y no se pueden almacenar indefinidamente.
Un aspecto, este último, que se demostró crucial en momentos de paralización de la actividad por la covid-19 o las fluctuaciones del mercado por las dificultades logísticas en el transporte.
También han citado mejoras para reducir la carga física de los trabajadores y cuidar de su salud, o el desarrollo de un proceso de vulcanización (temperatura y presión al neumático en el momento de la cocción) utilizando electricidad en vez de gas.
Grupo Michelin tiene presencia en 177 países, con 123 centros de producción en 26 de ellos, más de 20.000 millones de euros en ventas anuales y 173 millones de neumáticos (de todas las categorías) con cifras de 2021.






