Los bares y restaurantes españoles se preparan para una semana tórrida, marcada por una masa de aire caliente africano, con toldos, estores, sistemas de ventilación y climatización en los locales y disminución de la carga física del trabajo e hidratación para cuidar la salud de los trabajadores.
Nueve comunidades están este lunes en aviso amarillo (riesgo para ciertas actividades) por temperaturas de hasta 39 grados, un calor que adelanta la tónica de esta semana en España: hasta 40 grados y calima por una masa de aire caliente africana.
Ante esta situación, los bares y restaurantes poseen el Plan de actuación contra las altas temperaturas, un documento a modo de manual elaborado por Hostelería de España para dar respuesta a una situación de calor extremo en los locales tanto a nivel material como personal.
En general, la intención de este plan es establecer un sistema de información ambiental que permita identificar las olas de calor extremo con previsión de varios días, mediante la inclusión de carteles informativos.
En caso de calor extremo, la guía recomienda la instalación de toldos, persianas y estores que regulen la cantidad de luz y radiación incidente y la implementación de sistemas de ventilación y climatización.
Además, en actividades donde la humedad sea elevada, incluye la instalación de deshumidificadores.
Sobre las medidas orientadas a la organización, el plan recomienda una disminución de la carga física del trabajo, aumentar los tiempos de descanso cuando la temperatura o la humedad suba y la utilización de prensas protectoras especiales frente al calor.

Hostelería de España también propone la hidratación: "Se recomienda la ingesta moderada (aproximadamente el equivalente a un vaso de agua) pero continua (cada veinte minutos, más o menos) de agua (si es posible, fresca) durante su desarrollo".
En línea con la recomendación de consumo de agua, la patronal establece una planificación diaria para los días con alerta de temperaturas extrema en la que esta bebida tiene un papel especial.
En este sentido, plantea la verificación de la existencia de agua potable fresca para los trabajadores y la verificación de la existencia de grifos próximos con un adecuado mantenimiento.
Por último, el documento recoge la necesidad de formar a los trabajadores sobre los signos y síntomas de las enfermedades relacionadas por el calor, las precauciones que se han de seguir para prevenir sus daños relacionados y los contactos en caso de emergencia.









