Testigo de la historia señorial del siglo XIX, el municipio levantino de Benicàssim homenajeará, en septiembre, la Belle Époque con multitud de actividades para todos los gustos. Su oferta de ocio como la famosa Ruta de las Villas, sus playas o su variada gastronomía son algunas de las alternativas que completan su oferta turística.
Este municipio -cuyo lema es "Benicàssim, la mejor elección todo el año"- alberga multitud de actividades turisticas para todos aquellos que lo visiten. Uno de los grandes reclamos de Benicàssim es la famosa Ruta de las Villas que te trasladará a la Belle Époque benicense y al esplendor del turismo señorial de finales del siglo XIX y principios del XX.

Ya, desde finales del siglo XIX, -en plena Belle Époque- cientos de familias escogieron esta localidad como destino vacacional lo que provocó la proliferación de villas diseñadas para estos visitantes. A esta zona residencial de Benicàssim se la bautizó popularmente con el nombre de ‘el pequeño San Sebastián’ o ‘el Biarritz valenciano’.
De esta manera, surgió la Ruta de las Villas, convertida hoy en uno de los grandes atractivos turísticos de la zona. Este recorrido cuenta con dos itinerarios en función de la corriente artística predominante en el momento de construcción y el carácter de los residentes originarios.
La primera -bajo el título de la Ruta del “Infierno”- rinde tributo a las escandalosas fiestas que se celebraban en las villas de esa zona. La segunda, por su parte, es conocida como la Ruta de la “Corte Celestial” cuyas calles se caracterizaban por la tranquilidad.
Entre ambas, se registran 51 villas catalogadas, de las cuales 19 están señalizadas. Además, cuatro construcciones poseen un nivel de protección integral.
Benicàssim Belle Époque, del 5 al 7 de Septiembre
El atractivo que suscita la Belle Époque de Benicàssim en los turistas ha permitido al ayuntamiento de esta localidad a recrear este periodo histórico. Por ello, del 5 al 7 de septiembre, todos aquellos que queráis dejaros conquistar por lo más destacado de esta época, podréis hacerlo en el paseo de las Villas y las Playas Voramar y Almadraba -la más histórica de las cinco que ofrece la ciudad- que serán, durante esos días, escenarios de actividades que recrean otros tiempos.
Esta iniciativa persigue mostrar al mundo el gran patrimonio arquitectónico e histórico que esconde la ciudad y hacer un repaso por aquellos tiempos en los que el glamour, la música dixieland y los conocidos como "coches clásicos" eran el eje central del litoral benicense.
Benicàssim acogerá actividades para todos los gustos. Podrás disfrutar del estreno completo de la webserie Paseo Coloma -con alfombra roja y photocall-, de exposiciones de vestuario y antigüedades utilizadas en la producción o de un mercadillo inspirado en la Belle Époque. Además, tendrás la oportunidad de disfrutar de demostraciones de artesanía de aquella época, de artes escénicas como teatro de calle o de muestras de danzas inspiradas en los primeros años del siglo XX –como swing, lindy hop o claqué-, así como actuaciones musicales y desfiles de disfraces.

El atractivo cartel se completa con exhibiciones de antigüedades, como una exposición de cerámica modernista que combina piezas con fotografías de la cerámica que aún pervive en Las Villas. Los más pequeños también lo pasarán en grande gracias a talleres y juegos tradicionales.
No faltarán las recreaciones de situaciones costumbristas de aquellos años –como una fiesta típica de la Belle Époque-, distintas rutas narradas por el paseo de Las Villas, así como diferentes concursos –pintura rápida, relato o fotografía-.
Benicàssim, riqueza turística
Hablar de Benicàssim es hablar de un hermoso litoral que luce bajo los rayos del sol levantino y esconde multitud de secretos y atractivos turísticos. La localidad te brinda la oportunidad de disfrutar del ecoturismo, que te descubrirá el entorno natural y su belleza paisajística diseñada por el contraste entre el Mediterráneo y el frondoso Parque Natural del Desierto de las Palmas.

En su interior, podrás disfrutar de rutas ecuestres, practicar senderismo o cicloturismo así como visitar un amplio abanico de exposiciones como el Museo de Arte Sacro de los Padres Carmelitas o el Centro de Interpretación de la Bartola.
Su magnifico clima permite que te sumerjas en rutas como la Vía Verde del Mar, un trayecto de seis kilómetros adaptado para su circulación a pie o en bicicleta que, en el pasado, constituía el recorrido ferroviario entre el municipio y Oropesa del Mar.
No te olvides además de acercarte al Parque del Trenet -un homenaje al ferrocarril donde podréis subir en pequeños trenes a vapor, fieles reproducciones a escala de sus hermanos mayores-; o disfrutar del minigolf, la bolera, los karts o el Parque Acuático Aquarama.
La oferta se completa con el litoral de Benicàssim -que abarca una longitud de 7 kilómetros- dividido en cinco playas: Voramar, Almadraba, Torre San Vicente, Els Terrers y Heliópolis.
En estos espacios -que disponen de accesos y pasarelas adaptadas para personas con discapacidad- podrás practicar multitud de actividades deportivas como vela ligera, windsurf y piragüismo, así como deleitarte mientras recorres el tranquilo Paseo Marítimo y te sumerges en la historias de los libros de las Bibliotecas del Mar -ubicadas a escasos metros de la playa-.
Benicàssim esconde una gran riqueza gastronómica con creaciones culinarias que no te dejarán indiferente. Cuentan con productos propios de la dieta mediterránea como pescados y mariscos de primera calidad, sabrosos guisos o la famosa paella y otros arroces que forman parte de la tradición culinaria local. Todo ello, endulzado con postres como la uva de moscatel, la naranja de los huertos benicenses o el famoso Licor Carmelitano -elaborado por los monjes del Desierto de las Palmas-.
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