El gran consumo tiene en los segmentos sénior y extranjero dos crecientes fuentes de ingresos frente a la caída general del gasto en volumen en España, lo que puede ayudar a revitalizar las ventas tanto de frescos como de procesados.
Según Worldpanel by Numerator, el gran consumo redujo su volumen comercializado el 4,2 % en 2025 respecto a 2021, a pesar de los aumentos del 7,8 % registrado por los hogares sénior y del 4,9 % por los de nacionalidad extranjera.
Fuentes de la consultora han destacado a Efeagro que, ante la "entrada del gran consumo en un nuevo ciclo", resulta clave identificar los cambios en los consumidores de más de 65 años (cerca de un 30 % de los hogares).
Este segmento se divide en tres grupos (moderno, familiar y tradicional", siendo el primero de ellos el "más atractivo" por su gasto medio total, de 4.256 euros (+8 % que el tradicional), y por acto de compra, de 15,2 euros (+18 %).
Por su parte, el cliente tradicional visita más tiendas, hasta un 9,7 % más que el moderno, y compra más marca de distribución que los otros perfiles sénior, con una cuota del 36,1 %.
Entre otras tendencias, los mayores de 65 años llevan peor tirar comida (más de 6 puntos que los menores de esa edad), prefieren el producto local (casi 20 puntos más), intentan comprar productos sin dañar el ambiente (casi 20 puntos más) y optan por alimentos ecológicos (7 puntos más).
Según este análisis, estos consumidores tienden más al azúcar que a lo salado y los platos preparados y, por categorías, prefieren lo indulgente como el jamón ibérico y el coñac, al tiempo que "marcan distancia con la carne, salvo si se trata de cordero", con más consumo de pescado.
Comida más casera
La experta de Nielsen IQ Carmen Ana Lorenzo pone el foco en los nacidos entre 1930 y 1948, la "Generación Silenciosa" o "niños de la posguerra", que sirven de indicador para saber si el consumo sénior está cambiando y pronosticar la cesta del futuro.
Actualmente son un 7 % de la población y su gasto en gran consumo en 2025 fue de 5.136 euros por hogar, el 5 % menos anual, si bien en frescos gastaron 2.319 euros, el 26 % más, con preferencia por los supermercados regionales y tiendas de barrio.
"Tener tiempo les permite hacer comidas más elaboradas en casa -gastan, por ejemplo, más aceite- y buscan productos más saludables y de mayor calidad (...), aunque se presentan más vulnerables ante la inflación de esos años y se han visto comprometidos para ajustar la cesta", ha sostenido Lorenzo.
Estos consumidores dedican el 45 % de su gasto en gran consumo a frescos, el 33 % más que la media nacional, y el 39 %, a la marca de distribución, el 22 % menos.
Para la consultora, la mayoría de ellos son pensionistas pero no soportan cargas, por lo que "se dan más de un capricho" comprando conservas de fruta, vinos y dulces navideños, sin olvidar productos ligados a la salud como infusiones, bebidas vegetales, yogur y legumbres.

En cambio, no son tan consumidores de queso, alcohol ni productos elaborados como salchichas, batidos y congelados, según Nielsen IQ.
Influencia latinoamericana
Mientras, los extranjeros suponen un 14 % de la población española (unos 7 millones de personas) y serán un 75 % más en solo 15 años, algo visto como "un reto y una oportunidad para las empresas", de acuerdo con Worldpanel by Numerator, que resalta que el aumento de su gasto en gran consumo es más del doble que la media nacional.
Considera igualmente "clave" entender sus hábitos para adecuar la oferta, ya que son más afines a zumos, mantequilla y repostería, y menos al pescado, aceitunas y vino.
Estas personas tienden a comer más en casa que la media nacional, con compras menos frecuentes y algo más cargadas, un "síntoma de mayor control del gasto".
Prefieren más la marca de distribución y su cesta se compone más de ingredientes básicos (harina, sémola, arroz), menos frescos y más procesados (bollería, galletas saladas, congelados).
Al gusto por la conveniencia de lo preparado se une el consumo fuera de casa en restauración organizada y de comida rápida.
La consultora destaca la influencia de la comunidad latinoamericana, el 46 % de la población extranjera y con altas tasas de crecimiento.
Los latinoamericanos comen en casa de media dos veces más a la semana que la media nacional y gastan 4.134,7 euros anuales en compras que suman 1.523 kilos. Son habituales sus recetas de pollo y arroz.









