El presidente del grupo de cooperativas Dcoop, Antonio Luque, ha asegurado que el Gobierno español "tiene que ayudar o por lo menos mirar" la posible venta de la aceitera Deoleo "para que se quede en España".
En un encuentro con periodistas en Madrid, Luque ha considerado que hace falta "tener menos complejos y ser más pragmáticos en temas estratégicos para España".
"Es más importante defender la calidad del producto que su nacionalidad", ha matizado después Luque, que ha destacado la importancia que tiene para el sector la protección de la pureza y autenticidad del producto.
El presidente de Dcoop ha reconocido que estudiaron la posibilidad de compra de Deoleo, pero ha insistido en que lo primero es que sus propietarios quieran venderla.
Ha destacado la importancia de que marcas como las de Deoleo se queden en España y, "si es en empresas productoras, mejor" para dar seguridad y confianza, aunque tampoco ha precisado de qué forma las Administraciones pueden apoyar el proceso.

"Estamos dispuestos a ver las fincas al lado de las nuestras", ha añadido Luque, si bien se deben analizar cuestiones como el valor de la operación y la situación del mercado en Estados Unidos, donde Dcoop y Deoleo compiten.
La cooperativa agroalimentaria Dcoop, que representa a unas 75.000 familias de agricultores y ganaderos, comercializa aceite, vino, cereales, leche de cabra y frutos secos, y espera facturar este año más de 1.400 millones de euros, frente a los 1.237 millones de 2022, en el que creció un 21,1 %.
Perspectivas para 2024
El presidente del grupo ve "con pánico" la situación del mercado del aceite en 2024, ya que "no tienen la mochila cargada" de existencias como en años anteriores por la caída de la producción como consecuencia de la sequía.
Sin embargo, no ha descartado "salir de compras el año que viene, ya que puede ser un buen momento", sin dar más detalles.
Ante los altos precios actuales del aceite de oliva, Luque ha estimado que no bajarán "si de aquí a junio no llueve", aunque "si llueve mucho, puede que desciendan en febrero".
En cualquier caso, a su juicio es una situación que nadie sabe de antemano, puesto que depende del agua que caiga, y puede que las cotizaciones sigan fluctuando en los próximos meses hasta que se iguale el consumo con las existencias.
Dcoop ha visto reducido a la mitad su volumen de producción -de 200.000 a 90.000 toneladas- y, con los costes disparados, está intentando molturar en menos almazaras "para que los costes sean más llevaderos", ha sostenido Luque.
Ha calculado que el consumo de aceite de oliva en la industria y la restauración ha podido caer por encima del 40 % en España y en torno a un 35 % en los supermercados, mientras que mercados exteriores como el estadounidense están respondiendo "mejor de lo previsto", con una estimación de ventas este año en torno a los 600 millones de euros.
Otros sectores
"En todas las actividades estudiaremos todas las posibilidades de inversión para dar seguridad y estabilidad, y mantener un nivel adecuado de ingresos" a los productores, ha añadido Luque.
El director general de Dcoop, Rafael Sánchez de Puerta, ha subrayado en el mismo encuentro el "potencial importante" que tiene el cultivo de la almendra como alternativa junto con el pistacho, tras las últimas inversiones del grupo en este terreno.
Según ha indicado, el objetivo es mejorar la imagen y marca de la almendra española para que compita en el mercado internacional, ya que representa en torno al 8 % de la producción mundial, frente al 85 % que procede de California (Estados Unidos).
Sánchez de Puerta ha expresado la intención de Dcoop de llevar en diciembre su primer contenedor de almendra a China, tras haber recibido la autorización para operar en ese país, por lo que podría exportar unos 200.000 kilos entre enero y febrero.






