La gerente de La Ciezana, en primer plano, en las instalaciones de la firma familiar. Efeagro/ Cedida por Loli Marín

MUJER RURAL

Loli Marín: "En el mundo agrario la mujer brilla pero no se visibiliza su labor"

Publicado por: Angélica Quintana. Efeagro 7 de marzo de 2022

Las directivas de empresas de frutas y hortalizas se pueden contar con los dedos de las manos; Loli Marín es una de ellas y, con motivo del Día de la Mujer, apunta que hay muchas en el sector, pocas en puestos de responsabilidad y todas con un trabajo brillante que solo en contadas ocasiones se visibiliza.

Marín es de una familia que lleva tres generaciones viviendo de la fruta: su abuelo fue el primero que comenzó con la producción en tierras de Caravaca (Región de Murcia) y, más tarde, su padre puso en marcha la empresa La Ciezana-Venta del Olivo, en la que ahora ella es la responsable de la gerencia y el departamento comercial.

A sus 50 años recién cumplidos, recuerda cuando aterrizó en la compañía familiar, después de terminar su licenciatura en Gestión Comercial y Márketing, en la escuela de negocios ESIC, y pasar un tiempo en Londres para perfeccionar su inglés.

"Empecé muy jovencita, a la sombra del equipo de mi padre, en 1996, y desde entonces, la compañía fue creciendo, moviendo ficha en otros mercados, exportando más y dirigiéndose a las cadenas de supermercados con melocotones y otras frutas premium", cuenta.

Se siente muy orgullosa de la ampliación del negocio con la apertura de la hospedería rural "Casa de la Campana" en un "enclave único" -está en medio de una de sus fincas, en Cieza (Murcia)-, donde han rehabilitado una casa de 1900 "para gente que le gusta ir al campo y no quiere renunciar a todas las comodidades".

Reconoce que, al principio, "la rubita, la hija del dueño", tuvo que "dar la talla el doble" y "luchar más, por ser mujer", en un entorno de "negocio de hombres".

"Cuántas veces he tenido que escuchar a gente que le decía a mi padre: qué pena que esté tu hija aquí, si hubieras tenido un hijo... a lo que él respondía, mi hija vale por siete y, claro, eso parece que lo dice un padre que te quiere", rememora.

FORMACIÓN PERMANENTE

Marín no ha dejado de hacer cursos de formación en informática o idiomas -también habla francés- y en 2011 completó un máster de Alta Dirección de Empresas de la Cadena Alimentaria, en el Instituto San Telmo de Sevilla, que le ha dejado de "herencia contactos y amigos" que lleva en el camino.

Le encanta su trabajo, pero reconoce que ha pagado un "peaje alto", porque se ha entregado a él por completo, dedicándole mucho tiempo personal, pero siempre por elección propia.

Habla de la plantilla de su empresa como de una gran familia, en la que las mujeres "brillan en sus puestos" y "son los cerebros de los almacenes", aunque de puertas afuera no se visibilice que son las protagonistas de un gran trabajo.

Echa de menos que en las reuniones sectoriales que se celebran en España haya más mujeres o que, por ejemplo, en su viaje comercial a Dubái de hace unos días solo fueran tres en la delegación.

Loli Marín, gerente de La Ciezana.
Loli Marín. Efeagro/ La Ciezana

"Reivindico que haya más mujeres en el mundo agrario, en puestos comerciales o de control de calidad, en almacenes, en gestoras de insumos o llevando las cuentas de sus explotaciones y de los cultivos familiares; que las salidas laborales de las jóvenes no se encasillen en ser cajera o dependienta", asegura.

"Para las que empiezan, como mi sobrina, que está estudiando con la idea de venir a trabajar a La Cieza, sugiero que siempre se mire hacia adelante, no a los lados, porque si lo haces, muchas veces vas a encontrar desaliento en el camino solo porque eres joven o mujer o porque eres de la competencia".

Marín considera que a lo largo de los años ha conseguido ganarse su sitio y que ya no tiene que "esforzarse tanto por demostrar nada", pero es verdad, según insiste, que "me ha llevado un esfuerzo extra que no hubiera tenido que hacer si en vez de llamarme Loli me llamara Juanito".