Pascual ha ganado casi 20 millones en 2025, que supone un 30 % más que el año anterior, a pesar de la presión de los costes, en especial de las materias primas.
El consejero delegado de Pascual, César Vargas, ha presentado este miércoles los resultados de la compañía y su nuevo proyecto Aura para acelerar su transformación.
Pascual ha cerrado 2025 con 929 millones de euros de facturación, el 4 % más anual, y un ebitda (resultado bruto de explotación) de cerca de 69 millones, el 3,85 % más, en "un contexto extremadamente difícil y de enormes dificultades para defender los márgenes en la alimentación", según Vargas.

Escenario internacional
El responsable ha previsto seguir en la misma línea en 2026, pese a la "enorme" incertidumbre sobre cómo puede afectar la inflación, y sigue apuntando a 2027 para alcanzar los mil millones de facturación.
En la situación actual, marcada por la guerra en Irán, Vargas ha destacado el "impacto inmediato directo" en materiales asociados al petróleo y el "efecto dominó" en el transporte de las materias primas, lo que se puede traducir en un coste de "doble dígito de millones" para este año.
"Dada la enorme volatilidad, hemos decidido aguantar el chaparrón de momento y absorber el impacto en costes mientras podamos", ha sostenido.
Tras cuatro años consecutivos de crecimiento, el CEO de Pascual ha apostado por la diversificación del negocio, puesto que el lácteo representa menos del 50 % de la facturación y es el menos rentable de las cinco compañías en las que se divide el grupo.
El año pasado se han centrado en "adecuar la propuesta de valor", mejorando los ajustes de precio y el "mix" de productos.
"Ya no somos rehenes de un solo canal", ha afirmado Vargas, que pretende consolidar el negocio del café hasta ser líderes, pensar "más allá del agua" en la parte de hidratación, ampliar su presencia internacional (con 70 millones de euros facturados en 2025 y el objetivo de llegar a 100 millones) y convertirse en el socio de referencia de la hostelería con su distribuidora Qualianza.
Transformación de la compañía
Pascual se está preparando ante los posibles impactos a la inflación en un contexto "más rápido, imprescindible y complejo", lo que afecta a un consumidor cada vez más exigente, y eso ha llevado -según Vargas- a crear cinco compañías autónomas que puedan responder más rápido a los retos.
El responsable se ha comprometido a "asegurar que cada una de esas cinco empresas tengan recursos y capacidades para funcionar", con la ambición de ser los primeros o segundos en cada categoría y aumentar su escala.
"El futuro viene a través de alianzas estratégicas, con socios inversores, comerciales e industriales", ha explicado Vargas, que ha puesto de ejemplo la inversión de 40 millones de euros en los últimos tres años para comprar compañías de café y fondos de comercio.
El negocio de la leche
En la parte de la leche, cerca del 70 % del negocio corresponde a la marca de distribución, por lo que "se abren otras dinámicas", ha afirmado el consejero delegado.
Ha reconocido que "fabrican para otros para mejorar su eficiencia en las fábricas" -entre ellos, otras marcas de fabricantes, Lidl y Dia-, al tiempo que han incorporado al porfolio las bebidas vegetales "que muchas veces tienen los mismos compradores".
Vargas ha defendido su modelo de "confianza y a largo plazo" con los ganaderos que les suministran leche, a quienes ayudan a "invertir en innovación", y ha recordado que "un 90 % de ellos llevan más de 15 años" con Pascual.
El mercado lácteo lleva decreciendo un 1 % en los últimos 15 años por la crisis de natalidad, por lo que Pascual está buscando oportunidades de aumentar la rentabilidad con más innovación e incrementando el peso de otras categorías, en especial el café, la hidratación y Qualianza.






