Patio cordobés en el barrio del Alcázar Viejo de Córdoba. EFE/Salas

Vista de los cerezos del Valle del Jerte. EFE/Eduardo Palomo

CÓRDOBA

Patios de Córdoba, también en otoño

Publicado por: Juan Velasco/EFE 28 de septiembre de 2015

Si hay una tradición que no caduca esa es la de los Patios de Córdoba, declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, un estilo de vida convertido en reclamo turístico también en otoño.

A menudo asociada a la primavera, la fiesta de los patios lleva años rompiendo la estacionalidad que se le presupone y demostrando que no son flor de un día, sino una tarea que se realiza ininterrumpidamente durante todo el año, y que se puede disfrutar también en otoño, sin colas y cuando el calor es sólo un recuerdo caduco.

Un otoño de patio en patio

De ahí que el barrio del Alcázar Viejo haya abierto a los visitantes algunos de sus patios por tercer año consecutivo, coincidiendo con el otoño, la estación presuntamente menos floreada del año, y que llega, además, después de un verano muy duro para los patios, cuyas flores han sufrido los estragos de la época más calurosa que se recuerda en la ciudad.

"El otoño es una época buena para visitar los patios porque se puede disfrutar de estos espacios con la luz que tiene Andalucía"

Por ello, los visitantes otoñales de los patios se van a encontrar con un espacio repoblado, en el que no faltarán geranios y gitanillas, símbolo de esta fiesta y cuya hoja perenne resiste bien la temperatura, y en el que también habrá macetas con flores como portulacas o jazmines.

Es el caso del patio ubicado en San Basilio, 40, cuya propietaria, Araceli Valle, explica a Efe que la mayoría de las flores que cuelgan de las paredes de su casa, que tiene 300 años, son de hoja perenne, por lo que, a efectos estéticos, la visita a este espacio no cambia mucho.

Valle destaca que el otoño es una época buena para visitar los patios, porque sigue haciendo sol, no hace mucho calor y se puede disfrutar de estos espacios con "la luz que tiene Andalucía".

Sobre las visitas, resalta que son más íntimas, menos atropelladas, y en ellas despunta el turismo asiático, al que no le gusta el calor ni las aglomeraciones propias de mayo.

Patio cordobés en el barrio del Alcázar Viejo de Córdoba. EFE/Salas
Patio cordobés en el barrio del Alcázar Viejo de Córdoba. EFE/Salas

Valle recuerda que antes los patios estaban abiertos todo el año, y los propietarios se limitaban a abrir sus casas a quien se lo pedía, pero con el tiempo y el reconocimiento de la fiesta, se ha optado por regularlo, de modo que este año en otoño son seis los patios del Alcázar Viejo que se pueden visitar.

Mayor intimidad

Otro de los que se abren estos días es el que está ubicado en la calle Martín de Roa, uno de los más concurridos en mayo, cuya propietaria, Meritxell Valle, indica que, para el otoño, ha cambiado 400 de las 900 plantas que hay ubicadas en sus muros, sin que ello afecte al impacto visual.

"Hay menos cola y se pueden disfrutar mucho mejor"

Lo cierto es que los visitantes experimentan la misma sensación que en abril o mayo, aunque lo hacen con mayor intimidad, tal y como apunta Teresa, llegada desde la comarca del Berguedá, en Barcelona.

"Hay menos cola y se pueden disfrutar mucho mejor. Porque vine en mayo y hacía muchísimo calor y había muchísima gente, lo cual impedía casi disfrutar del espacio y de la belleza que tienen los patios", afirma Teresa, que hace esta visita en su último día en Córdoba y lo considera "la guinda del pastel".

Otra de las visitantes, Josefina, también llegada de Barcelona, se ha encontrado con los patios abiertos en su primera visita a Córdoba, y se ha marchado de ellos maravillada, y con la intención de volver en su época de esplendor.

Secciones : España Turismo
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