El panga, el pescado al que persigue la mala fama, ha vuelto al foco informativo. Algunas cadenas de distribución han anunciado que dejan de venderlo, las autoridades insisten en que es seguro y los padres piden su retirada de los comedores. El sector de la pesca y la acuicultura afirma que en España se puede y debe optar por especies más nutritivas a buen precio.
La distribución, dividida
Las autoridades sanitarias y los expertos hablan
Expertos en nutrición y seguridad alimentaria coinciden en que consumir panga no conlleva ningún riesgo para la salud. Aún así, recuerdan que en el mercado español se pueden adquirir otros pescados con más valor nutritivo y de "proximidad".
En esta misma línea, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha recordado hoy que la calidad sanitaria del panga, así como el resto de los pescados importados a España, está asegurada.
"El panga, al igual que otros pescados que han aparecido, tiene la ventaja de que es que es un pescado que se puede hacer filetes muy fácil, es 'blanquito' y no tiene espinas ni apenas sabor", explica el presidente de la Fundación Alimentación Saludable, Jesús Román. Por eso, añade, "se usa mucho en hostelería y en restauración social para niños o personas mayores", y también "aquellos consumidores que no quieren gastar mucho porque es baratísimo".
Ya el miércoles, la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) pidió al Gobierno la prohibición de forma urgente del uso del panga y la tilapia en los comedores escolares. Algunas empresas de restauración social y el Ayuntamiento de Palma de Mallorca, por ejemplo, ya han anunciado que lo retirarán de sus menús.
Desde el punto de vista de la nutrición, es "pescado blanco, sin apenas grasa, que no tiene Omega 3 y es agua y proteína", resume el experto. Así que no tiene "ninguna pega" en este sentido, salvo "lo que sospechábamos todos desde hace mucho tiempo", que es que las condiciones de cultivo de este pescado "no son tan estrictas como podían ser en un país europeo", indica el experto.

Y el sector pesquero se posiciona
Las organizaciones del sector pesquero reconocen que faltan excusas para que el consumidor español siga comprando panga, porque el mercado nacional ofrece gran variedad de especies más nutritivas, económicas y con toda clase de presentaciones.
El secretario general de Cepesca, Javier Garat, señala que el español "no tiene excusas" para seguir comprándolo, porque la oferta es tan variada que no es necesario recurrir a esa especie. A su juicio, en Vietnam, es "preocupante" el método de producción y las condiciones medioambientales y laborales en que se cría. Y recomienda otras variedades, desde pescado a la merluza, rape, gallo, salmonetes o acedías, entre los que hay género muy económico.
Por su parte, la directora adjunta de la federación que agrupa a las pescaderías españolas (Fedepesca), María Luisa Álvarez, destaca también la gran oferta de especies en el mercado nacional, aunque la elección de panga es "decisión y gusto" de cada uno. Apunta que la expansión del panga no ha sido a través de pescaderías tradicionales, sino de "grandes operadores".
El gerente de la Asociación Empresarial de Acuicultura de España (Apromar), Javier Ojeda, celebra la decisión de las cadenas de distribución sobre la retirada de panga, porque este sector "denuncia desde hace años que es injusta o desleal" su competencia. No se trata de criticar la especie, sino las condiciones en que se cría en Vietnam, donde "tienen que mejorar mucho para venderlo en los países desarrollados".
Para el responsable del Programa Marino de WWF en España, José Luis García Varas, comprar panga es una decisión personal, pero si el consumidor lo adquiere debe exigir que tenga certificados, que acrediten que ha sido criado de forma sostenible






