Jesús a punto de caer al suelo, con la cruz sobre su hombro, en la representación de la pasión viviente de Béjar, en Salamanca. Detrás van las mujeres y los sumos sacerdotes.

Jesús a punto de caer al suelo, con la cruz sobre su hombro, en la representación de la pasión viviente de Béjar, en Salamanca.

Celebraciones populares

Pasiones vivientes, la esencia de la Semana Santa de Salamanca

Publicado por: LAF/Efetur 27 de marzo de 2018

Procesiones y rituales litúrgicos de la Semana Santa que inundan entre el Viernes de Dolores y el Domingo de Pascua las calles de toda España se ven especialmente arropadas en Salamanca por la representación, por parte de los vecinos de diferentes localidades, de las escenas bíblicas de la Pasión.

El viajero que recala en estos días en la provincia de Salamanca tendrá la oportunidad de vivir una experiencia diferente y percibirá, a través de estas pasiones vivientes, la intensidad con la que los habitantes de las distintas localidades viven la Semana Santa.

Ya el Viernes de Dolores se representa en Béjar el Auto de la Pasión, con textos de los siglos XV y XVI de Gómez Manrique y Lucas Fernández. El sábado, son los vecinos de Ciudad Rodrigo los que, a las 9 de la noche, tienen su cita con la Escenificación de la Pasión por las calles de la localidad y en su catedral con los Diálogos de la Pasión y Muerte. Esa misma Escenificación de la Pasión la recrean el martes 27 en Zamarra y el miércoles 28 en San Felices de los Gallegos.

El Domingo de Ramos tiene lugar en Mogarraz, en la sierra salmantina, su representación de la Pasión. El Jueves Santo, uno de los escenarios fundamentales es el atrio de San Juan, en Béjar, donde se celebra a mediodía el Tálamo o subasta. Por la noche de ese mismo jueves es el atrio de la iglesia de La Alberca el que acoge la recreación de las escenas del Misterio, que se celebran desde hace ya 39 años.

Via Crucis, culmen de la Semana Santa

Esa misma localidad se despierta al día siguiente, el Viernes Santo para llevar a cabo por la mañana su Via Crucis, con un personaje singular, el Juita. Béjar lleva a cabo la representación de la Sentencia también el viernes, a mediodía, el mismo momento en el que los vecinos de Serradilla del Arrollo escenifican su Pasión Viviente como llevan haciendo los últimos 28 años.

Son más de tres horas de representación que culmina con una sobrecogedora crucifixión en las afueras del pueblo. Después, en la noche de ese Viernes Santo, un emocionante Via Crucis recorre las empinadas y empedradas calles de la localidad de Candelario.

Vecinos de Béjar reunidos en la plaza observan el momento en el que sentencian a muerte a Jesús durante la representación de la pasión viviente en esta localidad de Salamanca en la celebración de la Semana Santa.La escena de la Sentencia en la representación de la Pasión en Béjar, Salamanca. Foto: Efetur/Cedida por Diputación Salamanca.

Y, aunque es difícil que celebración alguna pueda alcanzar la emoción que producen estas representaciones vivientes, no hay que olvidar otras celebraciones como la Procesión de la Vela en Peñaranda de Bracamonte o el Descendimiento de la Cruz en Lumbrales. Y no hay que olvidar tampoco que la Semana Santa de la capital salmantina está declarada de Interés Turístico Internacional.

Salamanca, destino de peregrinaciones

Esta provincia, destino cultural y de naturaleza con atractivos y recursos sobradamente conocidos, tiene en el turismo religioso una de sus vertientes importantes, que no termina, ni mucho menos, con las celebraciones de la Semana Santa.

Porque por aquí pasa por ejemplo la ruta teresiana De la cuna al sepulcro, que une las dos ciudades más importantes en la vida de Santa Teresa de Jesús: Ávila y Alba de Tormes (Salamanca). En esta localidad vivió la fundadora de las Carmelitas Descalzas sus últimos momentos, pues el monasterio de la Anunciación fue el lugar al que se retiró para llevar a cabo una vida de espiritualidad. Y en Alba de Tormes, en el Museo Carmelitano Carmus, se encuentran algunas reliquias de la Santa.

Basílica en honor a Santa Teresa de Jesús en Alba de Tormes (Salamanca). EFE/J.M.GARCIA (Archivo)Basílica en honor a Santa Teresa de Jesús en Alba de Tormes (Salamanca). EFE/J.M.GARCIA (Archivo)

Pero hay varias rutas más que hacen de Salamanca un destino de peregrinaciones. Por ejemplo, desde la sierra de Béjar hasta La Armuña más de 100 kilómetros de la Ruta de la Plata discurren por la provincia. También por Salamanca, desde Ledesma a Ciudad Rodrigo y los límites de Portugal, podemos recorrer, entre ganaderías del campo charro, el Camino de San Francisco de Asís que rememora el viaje del santo hasta Lisboa.

Y también consecuencia de las experiencias religiosas nació el Camino de la Peña de Francia, recorrido que hacían los peregrinos jacobeos que abandonaban la Vía de la Plata para visitar el monasterio de la Virgen Negra atraídos por los milagros de la virgen. El recorrido comienza en Béjar y pasa por esa sierra y por la de Francia, ambas reservas de la Biosfera y por pueblos como Monforte o La Alberca.

Secciones : España Turismo