El verano de 2014 Rusia decidió cerrar sus fronteras a productos agrícolas europeos. Los agricultores y ganaderos, representados por las Cooperativas Agro-alimentarias y las organizaciones Asaja, Coag y UPA, protestaron por las consecuencias de este bloqueo con un acto en el que repartieron 10.000 kilos de fruta.
Ese verano, Moscú prohibió por un año la importación de ternera, cerdo, verduras y hortalizas, frutas, carne de ave, pescado, quesos, leche y productos lácteos desde la UE, EEUU, Australia, Canadá y Noruega, por las sanciones que se impusieron a Rusia por su papel en la crisis ucraniana.
Para valorar las consecuencias, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente cifró en 337 millones el valor de las exportaciones de España a Rusia durante el año anterior.






