La Comisión Europea ha propuesto 540 millones de euros y otras medidas a corto plazo para ayudar a los agricultores por la crisis de los fertilizantes.
Estas medidas surgen con el objetivo de asegurar la comprar esos productos con vistas a la próxima temporada de siembra.
"Hemos propuesto un paquete de apoyo financiero de la UE de 540 millones de euros, que los Estados miembros podrán complementar con fondos nacionales para movilizar hasta 1.500 millones de euros en ayudas para los agricultores. Este apoyo debe llegar a quienes necesitan comprar fertilizantes para la próxima temporada de siembra y asegurar sus futuras cosechas", dijo el comisario de Agricultura, Christophe Hansen, en un comunicado.
El comisario confió en que las instituciones traten "con urgencia" este apoyo para asegurar que se pueda conceder "sin demora".
La ayuda se enmarca en el plan de acción sobre fertilizantes que la Comisión anunció recientemente en respuesta al alza del precio por las tensiones geopolíticas y las interrupciones en el suministro.
Por un lado, Bruselas prevé movilizar 540 millones de euros, después de haber propuesto esta semana aumentar la reserva agrícola con 300 millones de euros adicionales procedentes del presupuesto de la UE para 2026, que se sumarán a los fondos ya existentes.
Los Estados miembros podrán complementar esa ayuda hasta con un 200 % de sus fondos nacionales, lo que según Bruselas, eleva potencialmente el apoyo financiero total disponible hasta los 1.500 millones de euros.
Los Estados miembros votarán la propuesta de reserva agrícola en el Comité de Organización Común de los Mercados. Si la aprueban, su adopción definitiva está prevista para finales de julio de 2026.

En segundo lugar, la Comisión propuso una serie de ajustes a la Política Agrícola Común (PAC) para permitir a los países dar un apoyo más rápido y flexible para acceder a los fertilizantes.
Ello incluye un nuevo plan de liquidez para el apoyo en situaciones de crisis, la opción para los Estados miembros de realizar pagos directos a los agricultores con antelación y la posibilidad de que los países ajusten su presupuesto de pagos directos para 2027.
El nuevo plan de liquidez podrá cofinanciarse hasta en un 65 % con cargo al Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) e incluir fondos no utilizados que, de otro modo, podrían perderse. Además, los Estados miembros podrán aportar financiación nacional de hasta el 200 %, que podrá abonarse como una cantidad fija por hectárea y aplicarse a través de los planes estratégicos de la PAC .
Bruselas precisó que los Estados miembros podrán aumentar los anticipos directos a los agricultores antes del 16 de octubre para ayudarles a mejorar su liquidez.
Por último, la propuesta dará a los países más flexibilidad para afrontar el impacto del encarecimiento de los fertilizantes con el ajuste de sus asignaciones para los pagos directos correspondientes a 2027.
Las enmiendas a la PAC serán enviadas al Parlamento Europeo y al Consejo para su aprobación.





