Entrevista con el vicepresidente de la Asociación Española de Cetrería, Luis Mozo, en la que hace un repaso a la actualidad sectorial
El sector cetrero español está inmerso en un proceso de "ascenso y promoción" gracias al papel clave que están teniendo los halcones en áreas tan relevantes como reforzar la seguridad aérea en los aeropuertos españoles o como animales que despiertan pasiones en Oriente Medio.
Así lo ha indicado en una entrevista con Efeagro el vicepresidente de la Asociación Española de Cetrería (Aecca), Luis Mozo, quien ha remarcado que la cetrería es la "guardiana" de la "práctica totalidad" de los aeropuertos españoles.
Las instalaciones aeroportuarias cuentan con grupos de halconeros y con sus halcones adiestrados para "espantar a las aves y que no entren en las turbinas de los aviones" durante las maniobras de despegue y de aterrizaje.
No siempre ha sido así porque, durante "años", este sector ha sido un "gran olvidado" al que "no se le tenía en cuenta" a pesar de que la cetrería "ha sido la principal herramienta de caza para el hombre" -hasta que se inventaron las armas- y está reconocida como "patrimonio de la Humanidad" y Bien de Interés Cultural en muchas comunidades.

Un ejemplo de esa indiferencia hacia el sector es que la cetrería no estaba presente "en ningún" consejo regional de caza, ha subrayado.
Su impulso en España viene también de la buena reputación que la cetrería nacional tiene en países árabes, donde es un "hobby" que genera "pasiones".
España es, de hecho, el principal exportador de rapaces a Emiratos Árabes Unidos, en concreto del halcón híbrido (mezcla de gerifalte con halcón peregrino), y se utilizan para carreras de velocidad y para la caza de hubaras (un ave parecida a la avutarda).
La afición es tal que no cree que un conflicto, como el actual en Oriente Medio, afecte de forma relevante a esos envíos.
El sector en España
En España hay cerca de 400 criadores de este tipo de aves, pero sólo 80 se dedican profesionalmente a ello y a la venta de halcones al exterior.
Cuentan con instalaciones "muy grandes" (voladeros) en los que los halcones se ejercitan antes de su envío a países de Oriente Medio.
El fin es que estén "musculados" y su entrenamiento en el país de destino sea "más fácil".
El resto, son aficionados que crían las aves incluso en su propia vivienda pero con salidas diarias al campo.
Estos aficionados lo hacen por guardar la línea genética del pájaro, para reposición o para participar en competiciones.
De hecho, en España se celebra uno de los campeonatos "más importante" de Europa, como es el "Sky trial" en Turleque (Toledo), en el que los espectadores pueden ver demostraciones de altanería con unos halcones que son "los mejores de España y seguramente de los mejores del mundo".
Volar a 380 kilómetros por hora
En la altanería, los pájaros vuelan por encima del halconero a alturas de entre 300 y 400 metros y el ave baja en picado a velocidades de hasta 380 kilómetros por hora para cazar a la presa, según queda registrado en el GPS que llevan incorporado.
La otra versión es el bajo vuelo, en el que el ave va en el puño del halconero y se lanza a por la presa en cuanto la avista.
Es un show que "impacta a la persona que no lo ha visto nunca" porque es "complicado" conseguir observarlo de forma casual en plena naturaleza.
El pionero Félix Rodríguez de la Fuente
Hasta llegar a ese punto, el adiestramiento de las aves es esencial y Mozo ha incidido en que es un proceso que requiere "tiempo, ganas, pasión y conocimientos".

A pesar de todo, el conocimiento acumulado en los "muchos libros" publicados en los últimos años, el acceso a información en Internet y la disponibilidad de cetreros experimentados ha facilitado esta labor.
Mozo reconoce que cuando comenzó "hace 40 años" era más complicado porque "el único libro que había de cetrería en España era uno de Félix Rodríguez de la Fuente y era casi inaccesible: nos pasábamos el manuscrito como si fuera oro".
La asociación, cuyos orígenes se remontan varias décadas atrás siendo uno de los propulsores el propio Félix Rodríguez de la Fuente, cuenta con delegaciones prácticamente en todas las comunidades autónomas.
Una de las principales labores de cada delegado es, según ha apuntado, contribuir a que se "escuche" al sector cetrero cuando se modifican o hay debates sobre leyes autonómicas referentes al sector cinegético.








