El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha afirmado este viernes que es "absolutamente fundamental" que los españoles vean "clave" vincular alimentación y salud en las decisiones de compra.
Es uno de las conclusiones que ha destacado el ministro durante la presentación del informe de consumo alimentario 2024 en España del que se desprende que el consumo se mantuvo en 30.668 millones de kilos/litros en 2024, apenas un 0,2 % menos que en 2023, con un 2,4 % más de gasto, hasta 119.667 millones de euros 2.797 euros por persona.
Uno de los focos del informe se pone en el hecho de que los hogares españoles priorizan productos esenciales, saludables y asequibles, adaptándose a nuevos hábitos de consumo y canales de compra.
Así, el consumo diario de lácteos, frutas y hortalizas se mantiene "firme", con frutas, verduras y hortalizas presentes en torno a siete veces por semana en la mayoría de los hogares.
Para el ministro, asociar alimentación y salud es "absolutamente fundamental" y ha defendido la dieta mediterránea como "una de las grandes referencias del sector agroalimentario español".
Por lo demás, ha incidido en la "estabilidad" en las grandes cifras de consumo registradas en 2024, respecto a 2023, en un contexto de "moderación de precios".
Para Planas es "curiosa" la evolución del comercio electrónico dentro del sector alimentario, que representa el 2,2 % de las compras totales de alimentación en España, y cree que este canal de compra no resulta tan atractivo como en otros sectores de bienes.
A la hora de adquirir alimentos, "se ve que gusta tenerlos en las manos y verlos", ha apuntado.

En cuanto a la mayor planificación de las compras, el ministro -que ha enumerado parte de su próxima lista de la compra- cree que se debe, entre otras causas, a que cada vez los españoles valoran más "lo que supone un alimento"; por ello "compramos lo que necesitamos", según Planas.
En su intervención también ha reparado en cómo el supermercado se ha convertido ya en el "rey" de la distribución alimentaria (representan el 52,7 % del volumen total de la alimentación que llega a los hogares) y ha valorado la reducción del desperdicio, que se detallará en otro estudio posterior.






