El precio medio ponderado del gasóleo B o agrícola se sitúa en España en 1,405 euros por litro, un precio que es un 45,6 % superior al registrado antes del inicio de la guerra en Irán, que comenzó el pasado 28 de febrero.
Esta cotización, que se recoge en el último informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) del pasado 7 de septiembre, es un 1,48 % superior a la registrada en el dossier ministerial previo.
En el mismo, la referencia inicial es el valor registrado el 23 de febrero pasado (0,965 €/l).
Desde entonces, el valor medio más alto alcanzado se registró el 20 de marzo (1,436 €/l).
Ese último precio registrado por el MAPA oscila entre 1,565 €/l que de media se paga en las gasolineras convencionales y 1,365 €/l que alcanzaba en los surtidores de venta restringida que gestionan las cooperativas agrarias.
Por provincias, el precio más económico se encuentra en las gasolineras de las cooperativas agrarias de Huelva (1,327 €/l) y el más alto, en las gasolineras convencionales de Guipúzcoa (1,756 €/l).

El gasóleo B de uso pesquero, esta vez sin impuestos, se vendía en los postes marítimos de media en la jornada del 7 de septiembre a 1,191 €/l, lo que supone una variación semanal del +5,41 % y un valor un 70,85 % más alto que el de antes del inicio de la guerra en Irán (23 de febrero: 0,697 €/l).
Ese precio medio de primeros de septiembre oscilaba entre los 1,111 €/l que se pagaba en los postes marítimos de Castellón y los 1,522 €/l de los de la provincia de Valencia.
Su impacto en el campo
La organización agraria COAG ha solicitado una reunión "urgente" al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) para obtener una respuesta ante la subida del precio del gasóleo agrícola, actualmente un 45,6 % superior a la semana anterior del conflicto en Oriente Medio.
El campo "no puede afrontar" el nuevo curso agrario con un combustible que se ha disparado un 45 % y unas ayudas que "no cubren ni la mitad del sobrecoste", según ha reclamado la organización en un comunicado.
Para COAG, es necesario que el Gobierno actúe, "antes de que el problema se convierta en una crisis de producción y de inflación alimentaria".
Llenar un depósito de tractor de 300 litros cuesta 421,50 euros, es decir 132 euros más que en el 23 de febrero, con un impacto "especialmente grave" en las explotaciones que usan de materia intensiva más maquinaria, ha explicado la organización agraria.
En relación a este incremento, COAG ha criticado que la ayuda extraordinaria vigente tiene un tope de 20 céntimos por litro que impide que la ayuda cubra la "diferencia real" y se queden sin compensar 22,7 céntimos por litro, equivalentes a 68,10 euros por cada depósito de 300 litros.
Además, la organización ha señalado que la rebaja fiscal del gasóleo B no supone un ahorro de 7,6 céntimos por litro y la devolución prevista ha quedado en cero euros para el gasóleo comprado en agosto y septiembre, por lo que la carga fiscal neta pasa de 3,300 a 2,100 céntimos por litro: el ahorro efectivo es de 1,2 céntimos.
La siembra del cereal en otoño está cerca pero los altos precios de combustible "ponen en riesgo" la rentabilidad de las labores de preparación del terreno, según el comunicado.
"Si el agricultor no puede asumir el coste de sembrar los tractores se quedarán en las naves y el impacto no se queda en el campo: afecta a la producción de cereal, a la alimentación animal y a toda la cadena agroalimentaria", ha advertido el secretario general de COAG, Andrés Góngora.






