Así se desprende de la encuesta de previsiones de Semana Santa que ha realizado la patronal a más de 370 establecimientos hosteleros nacionales, con representación en alojamientos (38,5 %), restaurantes (37,2 %), bares (13,2 %) y cafeterías (6,5 %).
Entre los factores principales que influyen en este balance, la meteorología es la más importante para el 47,2 % de los encuestados, seguido del incremento de los costes, que incluyen energía, personal y suministros en un 39,8 % y una mayor demanda nacional en un 23,6 %.

Respecto a los niveles de ocupación, la mayoría de los establecimientos prevé una evolución similar a la del año anterior, en particular más de la mitad de los encuestados (55,2 %), mientras que el 15 % confía en una mejora y el 29,7 % anticipan un descenso.
Las mismas tarifas
Cerca del 70 % de los establecimientos «no» aplicará subidas de precios.
Los hosteleros esperan un escenario «contenido» en cuanto a facturación, pues el 35,9 % prevé ingresos estables respecto a 2025, entre quienes anticipan crecimientos, estos se concentran mayoritariamente en incrementos «moderados», mientras que una parte relevante del sector prevé descenso, incluso caídas superiores al 10 %.
En materia de empleo: dos tercios de los establecimientos «no prevén» cambios en sus plantillas, mientras un 28,7 % tiene previsto reforzar personal y la reducción de trabajadores se limita a un porcentaje reducido (5,5 %).
En conjunto el balance apunta a una temporada con la facturación contenida, predominio de la estabilidad y sin un crecimiento generalizado.









