Tras la subida del precio del café en un 20 % el último año, el sector en España confía en el tirón de la demanda, mayor previsión en el suministro, el ajuste de sus márgenes y la adaptación a los nuevos gustos para mantener su crecimiento.
Los últimos datos de la Organización Mundial del Café (ICO) revelan que el precio mundial del café se ha estabilizado, pero está el 22 % por encima de los niveles de noviembre de 2024, en medio de turbulencias por el cambio climático, los aranceles de Estados Unidos a la importación de café (luego retirados) y problemas logísticos.
En España, el Índice de Precios de Consumo (IPC) muestra una subida del 17,3 % anual y una bajada del 0,5 % mensual en noviembre.
Según la consultora Circana, el café se ha encarecido el 15 % en el último año -más del 25 % si es molido o en grano-, mientras que la mayoría de las categorías han registrado descensos del volumen de compra, excepto el café en grano y natural.

La Asociación Española del Café (AECafé), que representa a las empresas del sector, ha asegurado a Efeagro que mantienen una senda de crecimiento y confían en un consumo de "volúmenes estables, derivados de una mejor oferta y un mayor conocimiento sobre la cultura del café".
La AECafé ha recordado que esta materia prima importada se ha visto afectada por las sequías, heladas y olas de calor en importantes países productores como Vietnam y Brasil.
Además, la inestabilidad en el Canal de Suez ha obligado a desviar las importaciones procedentes del Sudeste Asiático y África, causando retrasos y el aumento de los fletes.
Frente a las crisis, el sector cafetero ha destacado que cuenta con recursos como la diversificación de orígenes y proveedores, la firma de acuerdos a medio y largo plazo, y la mejora continua de la eficiencia en la producción y logística.
Casos concretos
El director de Negocio de Café de Pascual, Javier Peña, ha sostenido que las empresas están afrontando subidas continuas del precio en origen por las malas cosechas y un crecimiento de más del 10 % de la demanda mundial, impulsada por el mayor consumo interno en China.
A eso se une el incremento de los diferenciales y la guerra arancelaria de EEUU contra Brasil, así como la llegada de fondos de inversión de carácter especulativo.
Pascual lleva tejiendo un negocio cafetero, sobre todo en los últimos tres años, con la aspiración de ser líder en el canal Horeca, con una propuesta de valor diferencial para cada región y cliente.

Según Peña, se están focalizando en un crecimiento orgánico a través de sus marcas (Mocay, Jurado y Saula) y otro inorgánico para ganar tamaño.
El responsable de Pascual espera crecer a cierre del año "por encima del mercado pese a la desaceleración del Horeca", observada desde el verano, y seguir en expansión en 2026.
Fuentes de Cafés Candelas han considerado que a lo largo de 2025 el consumidor ha respondido bien y la demanda se ha mantenido, a pesar de que el poder adquisitivo se ha reducido y tanto el canal Horeca como el "retail" se han visto perjudicados por la inflación.
Precios altos estables
A corto plazo esperan una estabilización del consumo con precios aún elevados y un mercado muy segmentado.
"El café seguirá siendo un producto al alcance de los consumidores y posiblemente experimente aumentos de precio el próximo año, pero no tan grandes como para que se convierta en un artículo de lujo", han vaticinado las fuentes.
Ante la inestabilidad del mercado y la volatilidad del precio del café verde, Cafés Candelas está trabajando "con mucha previsión para garantizar la estabilidad del abastecimiento sin comprometer la calidad del producto".
También han tenido que repercutir "en una pequeña parte" los incrementos de precio al cliente o consumidor final, frente a las subidas en los mercados que han llegado al 80 %.
Existen otros retos como las nuevas demandas de los consumidores, la presión de las marcas blancas, el aumento de los costes operativos y la necesidad de avanzar en sostenibilidad y digitalización.
Por el lado de la restauración, el director general de la marca Starbucks en España y Portugal, Antonio Romero, ha apuntado que han subido el precio en alguna ocasión, pero sobre todo han reducido márgenes y confiado en las relaciones a largo plazo con agricultores y cooperativas, con quienes "establecen un precio por encima de mercado y lo mantienen en el tiempo".









