Bruselas también quiere que el país norteamericano se comprometa a reducir los gravámenes en sectores como el farmacéutico o el alcohol, los semiconductores y las aeronaves comerciales, según Bloomberg.
La UE también estaría presionando a EE.UU. para que establezca cuotas y exenciones que reduzcan efectivamente el arancel del 25 % que Washington aplica a los automóviles y sus componentes, así como su arancel del 50 % al acero y al aluminio, de acuerdo con el mismo medio.
Bloomberg asegura que la Comisión Europea, encargada de negociar los acuerdos comerciales de la UE, considera que ese posible acuerdo favorece ligeramente a Estados Unidos, si bien Bruselas también lo ve como un remedio que puede aceptar.
A poco más de una semana para que expire el plazo dado por el presidente estadounidense, Donald Trump, para cerrar acuerdos comerciales, los avances se antojan insuficientes en la mayoría de casos y hacen pensar que la fecha límite se prolongará a septiembre, tal y como ha sugerido Washington.
El 9 de julio, fecha límite
La Casa Blanca estableció originalmente el 9 de julio como fecha límite para alcanzar pactos tras anunciar una moratoria de 90 días para sus mal llamados "aranceles recíprocos", y el propio Trump ha hablado en los últimos días de que no extenderá la fecha límite si no hay acuerdos y que incluso puede elevar las barreras a los países que no actúen de buena fe en las negociaciones.
"Tenemos países que están negociando de buena fe, pero deben entender que si no cruzamos la meta porque son recalcitrantes, entonces podemos regresar a los niveles del 2 de abril", advirtió este lunes el secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre la posibilidad de volver a los niveles arancelarios anunciados por Trump en esa fecha y pausados durante 90 días poco después.
Por ello, la Comisión Europea y Estados Unidos tienen como fecha límite para alcanzar un acuerdo el 9 de julio, ya que ese día Washington tiene previsto incrementar aranceles a productos de la UE si no se logra un pacto antes.
Por ahora, Estados Unidos aplica unos aranceles del 10 % a todos los productos procedentes de la Unión Europea y otros del 25 % sobre las importaciones de acero, aluminio y vehículos, pero el presidente Trump amenazó a la UE con elevar estos recargos hasta el 50 %.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, anunció este lunes en una rueda de prensa que estará los próximos miércoles y jueves en Washington para tratar de hacer avanzar "tanto como sea posible" las negociaciones comerciales con Estados Unidos para llegar a un acuerdo antes del 9 de julio.

Antes de que Sefcovic indicara que viajará a Washington, la Comisión Europea había anunciado que una delegación técnica estaba desplazándose ayer a la capital estadounidense para continuar con las negociaciones.
"La Comisión es, por naturaleza, muy optimista, y queremos tener un acuerdo para el 9 de julio", declaró el portavoz de la CE Thomas Regnier durante la rueda de prensa diaria del Ejecutivo comunitario el lunes.
Regnier recalcó que el 9 de julio es "la fecha límite" para Bruselas y la fecha límite que quiere "absolutamente respetar".
Sobre el viaje de esa delegación técnica al país norteamericano, la portavoz jefa de la Comisión, Paula Pinho, aseguró que "significa que estamos avanzando bien en las conversaciones".
Sefcovic, entre tanto, recordó en su rueda de prensa que el Ejecutivo comunitario recibió "el primer borrador de las propuestas (estadounidenses) para el posible acuerdo de principio" el pasado jueves, justo coincidiendo con la cumbre europea de jefes de Estado y de Gobierno que se celebró en Bruselas.
"Nos centramos plenamente en un resultado positivo. Como saben, recibimos el primer borrador de las propuestas para el posible acuerdo de principio. Estamos trabajando en ello", señaló.
Sefcovic reconoció que el 9 de julio, fecha establecida como tope para las negociaciones, "está a la vuelta de la esquina", pero consideró como "una buena señal" haber pasado "del intercambio de opiniones al proceso de redacción".
"Por supuesto, hay mucho que debatir. En este momento, solo puedo decirles que queremos lograr lo máximo posible, algo que sea justo para ambas partes, algo que ayude a las empresas de ambas partes a obtener mayor previsibilidad y claridad sobre cómo planificar sus operaciones para, por supuesto, el resto del año y el futuro", agregó.
Los aranceles de EE.UU. con otras economías
Con México, segundo mayor socio comercial, el Gobierno Trump parece a punto de concretar un acuerdo para fijar cuotas para que el acero mexicano pueda librarse del gravamen del 50 % que paga actualmente en aduana.
A su vez, las negociaciones con Canadá se van a reiniciar de inmediato después de que Ottawa decidiera rescindir el impuesto a servicios digitales que planeaba cobrar a las tecnológicas estadounidenses, tal y como han certificado el propio primer ministro canadiense, Mark Carney, y el asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett.
El objetivo ahora es que ambos vecinos logren suscribir un nuevo acuerdo comercial para el 21 de julio.
En lo que respecta a China, Pekín y Washington ya han acordado los términos del acuerdo que sellaron en su última ronda de negociaciones celebrada en Londres para rebajar gran parte de los grandes volúmenes de aranceles que activaron el uno contra el otro.
Con respecto a otras grandes economías siguen existiendo muchas dudas, ya que el propio Trump ha expresado su optimismo de cara alcanzar pronto un acuerdo con India, sin que en realidad se conozcan grandes detalles al respecto de las negociaciones.
En cambio, con Japón, país con el que la Casa Blanca había asegurado que tendría pronto un acuerdo, las cosas no están ahora tan claras después de que este fin de semana Trump asegurara que va a mantener un arancel del 25 % a los coches nipones, un gravamen que Tokio, que ha enviado de manera cada semana a representantes comerciales a Washington, considera imprescindible eliminar.









