El Congreso de los Diputados ha debatido este jueves y votado las enmiendas del proyecto de ley contra el desperdicio alimentario, que pretende legislar sobre aspectos como la jerarquía de prioridades para el destino de los alimentos y la redistribución.
La Cámara Baja ha acogido este jueves el debate de esta una norma y la votación de las enmiendas, más de 300, presentadas por los diferentes grupos.
El Parlamento español ya tramitó una norma con este fin en la pasada legislatura, una iniciativa que finalmente decayó por la convocatoria adelantada de las pasadas elecciones generales; tras esto, el Gobierno retomó este año el proyecto de ley con la intención de que vea la luz al inicio del próximo 2025.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado desde su bancada en el Congreso de los Diputados que se trata de una ley "de un muy alto impacto social, con consecuencias económicas, ambientales y éticas", lo que "realza su importancia".
En el turno de portavoces, la diputada del Grupo Mixto Cristina Valido ha defendido que España no se puede "quedar atrás" en la lucha contra el desperdicio, a la vez que ha reiterado la necesidad de eliminar el IVA a los alimentos que se donan a los bancos de alimentos.
Por su parte, el diputado Néstor Rego, del Grupo Mixto, ha defendido que esta norma "puede servir para avanzar en una mayor concienciación social" y en el fomento de las prácticas para mejorar el aprovechamiento de recursos en la cadena alimentaria.
Sobre las propias medidas, la diputada de Unidas Podemos Martina Velarde ha propuesto incluir en la norma la "práctica del espigueo", que permite a las personas y entidades sin ánimo de lucho, recolectar los alimentos que no se han recogido en el campo.
El portavoz del Grupo Parlamentario Vasco Joseba Andoni Agirretxea ha celebrado que "por fin parece que la ley va a tomar camino", en línea con lo que marca la Unión Europea (UE), tras su paralización con la convocatoria de elecciones.
La diputada del Grupo Republicano Teresa Jordà ha lamentado la cantidad de comida que se desperdicia en los hogares españoles y ha subrayado la necesidad de que el Estado "se ponga las pilas" en esta materia.
"Esta ley tiene sentido si fortalece a la ganadería y agricultura (...) por lo que es necesario que vaya acompañada de incentivos y un fondo para compensar a los pequeños productores", ha expuesto en su intervención el portavoz del Grupo Sumar, Juan Antonio Valero.

Por su parte, el diputado de Vox Tomás Fernández ha afeado al Gobierno que la "la mayor preocupación de los españoles no es el desperdicio, sino llegar a fin de mes" y ha advertido de que este proyecto de ley "supone un mazazo" para las medianas empresas del sector.
Por otro lado, la diputada del Grupo Socialista María Luisa Faneca ha señalado que es una "obligación" para todos los operadores de la cadena evitar el desperdicio", por lo que la ley establece una jerarquía sobre el uso de estos alimentos.
A juicio de la portavoz del Grupo Popular Milagros Ortega, el Gobierno ha "dinamitado" el consenso que hubo en la pasada legislatura en torno a la ley y a la vez que ha recriminado el intento de "hacer caja" con el IVA de las donaciones.
La cantidad de comida que se desperdicia, en el mundo en general, es "escandalosa", ha lamentado el diputado de EH Bildu, Iñaki Ruíz de Pinedo, quien ha indicado que esta situación genera un "reparto injusto de los alimentos" con un "impacto ambiental negativo".
Por último, el diputado de Junts Per Catalunya Isidr Galvin ha defendido la necesidad de cuidar del sector primario y de "educar" y "crear condiciones" para que todos los actores de la cadena y los consumidores contribuyan a la lucha contra el desperdicio.
El dictamen de esta norma, que está previsto que se vote al final de la mañana, incluye también una disposición adicional sobre la representatividad de las organizaciones agrarias profesionales en el ámbito estatal, un asunto clave compromiso del Gobierno tras las protestas agrarias de este año.









