La normalidad reina a estas horas en el funcionamiento de la cadena agroalimentaria española un día después del apagón eléctrico que afectó durante horas a buena parte de la España peninsular, si bien, ahora toca ver con detalle qué impacto ha tenido esa interrupción del suministro en la actividad.
La producción primaria sigue analizando la situación, especialmente en sectores como el vacuno de leche que depende de la electricidad para el ordeño y almacenamiento de leche.
De hecho, fuentes sectoriales han informado de que algunas vaquerizas tuvieron que pedir ayuda ante la falta de grupos electrógenos que suplieran las horas de falta de corriente o incluso dejaron de ordeñar.
También se han registrado retrasos en algunas centrales y entregas de productos agrícolas o incluso fue reseñable la caída del sistema de gestión telemática para las solicitudes de la Política Agrícola Común (PAC).
En la industria
A nivel industrial, la alimentaria ha ido recuperando paulatinamente la normalidad y queda garantizada la calidad y seguridad de los productos, según su patronal FIAB.
A pesar de ello, la FIAB ha precisado a Efeagro que "a estas horas es difícil cuantificar el impacto originado por el apagón".
En el caso concreto de la industria láctea, por ejemplo, está tratando de recuperar la normalidad y aún ven prematuro hacer balance del posible impacto, según su patronal Fenil.
Fenil sí advierte de que "no se han producido los mismos daños, por ejemplo, en el norte, donde la normalidad se recuperó antes, que en otras ciudades de España".
Industrias alimentarias de destacada relevancia como El Pozo han recuperado el 100 % de su actividad, afectada parcialmente ayer.
En la distribución mayorista y minorista
Los grandes mercas, otros de los focos de atención, están también operando con normalidad como es el caso de Mercamadrid porque su objetivo es "garantizar el abastecimiento".
Las grandes cadenas de supermercados han reabierto con normalidad este martes e incluso ayer mismo algunas como Mercadona, El Corte Inglés o Carrefour operaron con normalidad, según han señalado.
Por otro lado, algunas cadenas han distribuido alimentos a residencias y se están poniendo en contacto con ayuntamientos por si pueden hacer donaciones de alimentos más perecederos.

Una de las principales patronales de los supermercados, Asedas, ha detallado que la "práctica totalidad" de las tiendas han abierto hoy con normalidad y las plataformas logísticas funcionan "a pleno rendimiento".
Asedas, por cierto, ha pedido "calma y un consumo responsable y moderado evitando acopios innecesarios".
El impacto en la hostelería
Desde el sector hostelero, por su parte, creen que es "pronto" para hacer una valoración de los daños.
Para Hostelería de España, el sector "ha vuelto a demostrar que es esencial y estratégico, no sólo desde el punto de vista económico, sino como arteria para el funcionamiento del país, dando respuesta a las necesidades de la ciudadanía, y actuando como elemento de unión".
Además, los hosteleros ven que situaciones de este tipo "demuestran la necesidad de establecer protocolos de emergencia".

En estas últimas horas se han conocido casos concretos como el del dueño del restaurante Brasserie Lafayette en Madrid, Sébastien Lepareux, que ayer perdió 30 reservas y una facturación de más de 2.500 euros, según ha informado.
Entre los sectores alimentarios más sensibles a los apagones se encuentra también el de los helados y desde la Asociación Nacional de Heladeros Artesanos han apuntado a que sólo ha habido pérdidas en helados de vitrina pero no en los almacenados en cámaras.









