La construcción de marcas fuertes y la búsqueda de nichos de mercado en los principales destinos exteriores son algunas de las claves que deben tener en cuenta las empresas exportadoras de alimentos y bebidas españoles, según ICEX.
En la tercera edición de la conferencia sobre "Spain Food Nation", centrada en Estados Unidos, China, Japón y Reino Unido, la consejera delegada de ICEX España Exportación e Inversiones, Elisa Carbonell, ha recomendado la búsqueda de nichos de mercado diferenciales, como la coctelería, el segmento latino en EE. UU., las bebidas sin alcohol y el segmento ecológico.
También ha instado a mirar a distintos canales de distribución como el digital en China y a la agroindustria en Reino Unido.
En un contexto global volátil marcado por la crisis climática, un marco regulatorio complejo y la preocupación del consumidor por la salud y el medioambiente, Carbonell ha destacado la necesidad de "trabajar intangibles como la marca, la sostenibilidad, la innovación, la seguridad alimentaria y la relación con la salud".
El objetivo, a su juicio, es conquistar nuevos mercados, asentarse en los ya existentes y aumentar los precios en un sector que se beneficia de la gastronomía y el turismo españoles.
Comercio electrónico en China
El consejero económico de ICEX en Pekín, Ernesto Negredo, ha explicado que las principales plataformas (Taobao, Tmall y JD.com) ofrecen "poco margen de negociación", pero hay otras más pequeñas que merece la pena estudiar.

Entre las peculiaridades que existen están el pago siempre por plataformas como Wechat Pay y Alipay, los plazos de entrega muy cortos, los importantes costes operativos y la atención al público 24 horas al día, lo que exige una inversión a largo plazo.
Negredo ha instado a aportar más calidad en un mercado afectado por la pérdida de confianza de los consumidores tras la pandemia.
El acceso al mercado es uno de los retos, así como la falta de marcas líderes que impulsen los productos españoles, por lo que el ecosistema digital ofrece oportunidades para productos como el vino, los embutidos, el aceite de oliva y el queso.
Aranceles en EEUU
La responsable de la oficina comercial en Nueva York, Verónica Samper, ha considerado que hace falta tiempo para ver el impacto de los aranceles del 15 %, tras un primer momento de incertidumbre y estocaje.
"A pesar de los aranceles, nadie quiere dejar de apostar por este mercado rentable. Para tener éxito tienes que invertir en todo y ser muy profesional y sofisticado", ha apuntado Samper, para quien la clave está en "elevar la calidad" en ese mercado "saturado".
El consejo asesor ha recomendado dar un enfoque innovador y novedoso a los productos tradicionales, creando un relato que sirva a un consumidor "obsesionado por lo natural".
Oportunidades en Japón
Para el agregado comercial en Tokio, Arturo Lanz, los exportadores españoles deben invertir en dar a conocer el origen de los productos, en envases, gama alta y desarrollo de canales y alianzas, teniendo en cuenta la importancia de contar con distribuidores de confianza a largo plazo.
El vino español orgánico tiene oportunidades por el creciente interés por la salud y la sostenibilidad; y hace falta enfatizar su autenticidad, diversidad, historia y compromiso social.
Existe también potencial de crecimiento del aceite de oliva y el queso de España, aunque el primero ha reducido sus ventas en los últimos años por el tipo de cambio y el segundo no está entre los más importados.
Alcohol en Reino Unido
La consejera comercial en Londres, Nieves Díaz, ha puesto de relieve el cambio de hábitos en el país, con el auge de bebidas ligeras y de consumo prolongado, y la atracción de los jóvenes por los envases prácticos.
Díaz ha resaltado la "conexión emocional" entre España y Reino Unido, donde pueden encontrar su nicho bebidas como el cava, el jerez, el rebujito y otras de menor graduación.
La gastronomía española también ha logrado una imagen "consolidada" por el trabajo de chefs, restaurantes y empresas, por lo que el reto está en dar a conocer otros productos menos conocidos como el queso, las legumbres, las conservas y los vinos regionales.
Entre las dificultades están los costes elevados por el Brexit y la caída del consumo fuera del hogar.






