Un granjero indonesio muestra el fruto de la palma. EPA/Hotli Simanjuntak

INDUSTRIA ACEITES

La industria vuelve a interesarse por el aceite de palma tras años de demonización

Publicado por: EFEAGRO/Rubén Figueroa 29 de abril de 2022

La industria agroalimentaria ha vuelto a interesarse por el aceite de palma ante la escasez de aceite de girasol debido a la guerra en Ucrania, después de unos años en los que ha tendido a eliminarlo por su cantidad de grasas saturadas y los problemas medioambientales asociados a su producción.

El aceite de palma es una de las grasas más consumidas en el mundo, presente en muchos de los productos procesados, desde margarinas a pizzas pasando por patatas fritas, galletas, cremas, chocolates e incluso helados, aunque en países como España no se vende embotellado.
Sin embargo, contiene ácidos grasos saturados perjudiciales para la salud, lo que junto a los problemas de deforestación que genera en los países de los que procede, principalmente en el Asia tropical, ha provocado un movimiento en su contra que llevó incluso a que en 2017 varias cadenas de supermercados pidieran a los fabricantes que lo eliminaran.

El aceite de girasol fue una de las alternativas, pero la invasión rusa ha dejado a España sin las 500.000 toneladas de esta grasa que importaba de Ucrania (el 62 % del total de las compras).
Ante esta situación, las compañías de salsas, bollería y fritos, entre otras, han vuelto a interesarse por el aceite de palma, afirma a Efeagro el director de Asociación Nacional de Empresas para el Fomento de las Oleaginosas y su Extracción (Afoex), Jorge de Saja.
Buscan alternativas "con precio razonable, disponibilidad continua en grandes cantidades y que técnicamente tengan los perfiles grasos que necesita", abunda De Saja.

También han comenzando a preguntar por el aceite de soja, continúa el representante de Afoex, aunque su apuesta es que será el de palma el que más se vuelva a usar ya que con anterioridad estaba más presente en la industria alimentaria.
Otras opciones son la colza y por supuesto por el aceite de oliva, del que España es el primer productor mundial, con el 45 % del total, pero adaptar esta grasa a las recetas requiere de un mayor trabajo, ya que sus características y cualidades son muy diferentes.

VENTAJAS TECNOLÓGICAS DEL ACEITE DE PALMA

El de palma "tiene más ventajas tecnológicas" ya que no tiene olor ni sabor y al ser más saturado se enrancia menos y le da a los productos una textura más cremosa, y además es barato, dice a Efeagro el profesor de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid Jesús Román Martínez.
"Para la industria es fácil utilizarlo porque es muy estable y en productos como cremas ayuda a generar la untuosidad necesaria", señala por su parte a Efeagro Mariana Silva, coordinadora del Máster Universitario en Nutrición y Salud de la Universidad Internacional de Valencia.
Sin embargo, desde el punto de vista de la salud "no es el más recomendable" dado su elevado contenido en grasas saturadas, indica Martínez.
"Es el que nos hace tener subidas de colesterol, enfermedades cardiovasculares, subir de peso...", apunta la experta al respecto.

Plantación de palma de aceite en Santa Marta (Colombia). Efeagro/Mauricio Dueñas

Y aparte está el problema de la deforestación, aunque el representante de Afoex señala que los países productores "han hecho un gran esfuerzo en avanzar en sostenibilidad" y que en la actualidad "el 100% del aceite de palma que se comercializa en la Unión Europea está certificado como sostenible".
La industria tiene ahora menos reticencias a usarlo y Afoex está informando sobre sus características técnicas y disponibilidad, aunque, según puntualiza su director, no será hasta dentro de unas semanas cuando se conozcan las órdenes de compra que se han despachado y se pueda cuantificar el aumento real de su demanda.

LOS PAÍSES PRODUCTORES COMIENZAN A PROHIBIR SU EXPORTACIÓN

El aceite de palma es el que España importa en mayor cantidad, con cerca de 2 millones de toneladas, según datos de Afoex a los que ha tenido acceso Efeagro, pero tanto su disponibilidad como su precio pueden verse comprometidos por las medidas que se están comenzando a tomar en sus países de origen.
Las autoridades de Indonesia, el mayor productor y exportador mundial de aceite de palma, ha prohibido la exportación de la variante refinada de este producto para garantizar el suministro local y frenar el encarecimiento que está experimentando en el país (un 44 % interanual en febrero) por la mayor demanda internacional.

Indonesia produjo el año pasado más de 46 millones de toneladas de aceite de palma, de las que exportó el 74 %; mientras que el segundo productor mundial, Malasia, puso en el mercado 24,2 millones de toneladas en 2021, de las que exportó el 64 %.
El anuncio de la medida de Indonesia ha elevado el precio del aceite de palma un 7 %, según algunas informaciones internacionales, tensionando aún más el mercado mundial de los aceites vegetales, que el pasado marzo experimentó un aumento del 23,2 % en sus precios, según la FAO, lo que supone un récord en la serie histórica.