La nueva presidenta de la Unión Española de Catadores (UEC), Marina García, manifiesta en una entrevista con Efeagro que el sector del vino ha vestido a este alimento de mucho "rito" y "boato" y se ha alejado de los jóvenes, a los que hay que recuperar hablando su lenguaje.
"Se le ha querido vestir al vino de tanta importancia, de tanto rito y tanto boato que hemos perdido un poco el contacto con la tierra", abunda en una entrevista con Efeagro García, quien el pasado junio se convirtió en la primera mujer que alcanza la presidencia de la UEC en los casi 40 años de esta asociación.
Considera que darle tanta ampulosidad al vino ha sido un "error" que ha cometido el conjunto del sector, desde los técnicos a las bodegas, pasando por los sumilleres e incluso la propia Administración, y que lo que hay que hacer es adaptarse al lenguaje de los jóvenes y dejar de hablar del vino de una forma tan técnica.
"Hay que volver al concepto de que el vino es un elemento básico de la dieta mediterránea que tiene que formar parte de nuestro día a día. Hay que perderle ese miedo", expresa García, que ha sucedido en la presidencia de la UEC a Fernando Gurucharri, quien ha ejercido el cargo durante más de dos décadas.
García, licenciada en Ciencias Biológicas y Máster en Viticultura, Enología y Marketing del Vino, habla de "la gran familia del vino", en la que, según comenta, tienen cabida las grandes bodegas y las pequeñas, los vinos naturales, los de alta graduación, los sin alcohol, etc., porque "cada uno tiene su momento de consumo".
También aboga por una mayor educación sobre el vino en los colegios, "siempre defendiendo el consumo responsable y moderado", ya que, según explica, se trata de una "fermentación alcohólica" que, por lo tanto, "es bioquímica".
Actividades de la UEC
La formación es, precisamente, una de las dos principales líneas de actuación de la UEC, una asociación sin ánimo de lucro que nació en 1985 impulsada por los técnicos del Instituto Nacional de Denominaciones de Origen (INDO), que vieron que en España no se hacía nada de formación sobre vinos, detalla García.
En esta línea de formación se incluyen los cursos de cata que imparte la UEC a petición de diversas denominaciones de origen y otras organismos, o a petición de los más de 600 socios con los que cuenta, entre personas físicas y otras entidades, a los que ofrece un completo programa de acciones educativas y promocionales.
La otra gran actividad que desarrolla la UEC es la de los concursos, ya que organiza dos de los certámenes de calidad vinícolas de mayor prestigio y relevancia en España: el Concurso Internacional de Vinos, Vermúts y Espirituosos Vitivinícolas Bacchus y el Concurso Nacional de Vinos Jóvenes, los Premios Baco.

Un reto ilusionante, pero inesperado
García expresa que situarse al frente de la UEC, asociación que se autodefine como "centro educativo en el campo del análisis sensorial" y "referente en la formación sobre el conocimiento y cata de vinos", es un reto "importante" y "muy ilusionante", pero también "inesperado" porque, asegura, nunca imaginó que se lo iban a proponer.
Para su mandato, que será de cuatro años con opción a la reelección, quiere "continuar en la línea de trabajo que se viene llevando", pues la considera "muy acertada".
"No vamos a cambiar cosas que están funcionando bien, lo que sí intentaremos, sobre todo, es escuchar mucho al socio y responder a solicitudes que nos hagan. Y dar mucha importancia a la formación, que es interesantísima y hay muchas solicitudes de formación y mucha necesidad del consumidor de a pie y de los profesionales", explica García.
En la Junta Directiva de la UEC estará acompañada por el Master of Wine Pedro Ballesteros, José Hidalgo Togores e Ignacio de Miguel, que se mantendrán como vicepresidentes durante los próximos cuatro años.





